lunes, 13 de junio de 2016

Las cosas que quedaron por decirnos

                                                                  “A tí “
“Y a lo que habríamos sido de no ser por los dos”


A lo largo de mi trayectoria como psicológa clínica, me he encontrado en numerosas ocasiones, con personas aquejadas de la extraña sensación de haber quedado “ancladas” en un momento concreto de sus vidas. Pese a las diferencias interindividuales que puedan presentar las historias narradas, todas guardan cierta similitud en cuanto al dolor que produce, la sensación de no poder avanzar. En la mayoría de ocasiones, el consejo que les doy a estas personas es que de algún modo busquen retomar el contacto y que no se queden con ese malestar, pero lamentablemente, esta situación no siempre es posible (A veces debido a fallecimiento o a que el otro no está dispuesto a ello).
Este post está especialmente dedicado a todas aquellas personas que se quedaron con la sensación de no haber expresado algo en un momento dado y que transcurrido el tiempo, les acompaña ese peso. Veremos que no siempre es posible retomar la conversación y qué tipo de estrategias podemos utilizar para seguir con nuestras vidas. Haremos una especial mención al tema de los duelos y a la importancia de procesarlos, de las emociones que produce el no poder hacerlo y de técnicas y recursos para solventarlo.  ¿Me acompañas?

La importancia de: “Dejar ir”

Es posible que todos en algún momento nos hayamos preguntado “Qué hubiera pasado sí” o tener la sensación de no haber expresado todo lo que queríamos. Pero, ¿Qué ocurre si transcurrido el tiempo, seguimos sintiendo esto? Frustración, ira, enojo o tristeza serán algunas de las emociones que podemos experimentar y que mantenidas en el tiempo puede dar lugar a dolencias mayores.  En posts anteriores hicimos mención al tema de los duelos y a la importancia de elaborarlos correctamente en pro de nuestro bienestar emocional. presbiciaemocional.blogspot.com.es/2015/04/tras-la-ruptura.html. Los duelos, como su nombre da a entender, duelen, e implican la elaboración mental de que una etapa se ha acabado. A lo largo de la vida, nos vamos a ver expuestos a la “pérdida” en multitud de ocasiones, algunas serán más dolorosas, otras, apenas implicarán nada y otras, lo harán llevándose un pedacito de nosotros.
Ser capaces de comprender la situación, perdonar y perdonarse es esencial para poder avanzar. La lectura que consigamos hacer de las situaciones será de vital importancia para aprender y seguir adelante. No podemos controlar todo lo que nos sucede, pero si podemos aprender a afrontar las situaciones con la mejor de la actitudes saliendo fortalecidos de ello y mejorándonos. Dejar ir” como el título indica, implica aceptar que no siempre todo será como queremos y que lamentablemente es ley de vida despedirnos de todos, incluidos de aquellos a los que más hemos amado. Sólo habrá una persona que te acompañe el resto de tu vida y ese serás, tú mismo. Interiorizar esto último, no siempre le produce a uno la mejor sensación, pero al menos relaja.

Consecuencias de no procesar bien los duelos

La elaboración de un duelo lleva un promedio de entre 1-3 años. Si transcurrido ese tiempo no hemos sido capaces de elaborarlo de forma correcta podemos vernos expuestos a numerosas dolencias psíquicas como las que comentaremos a continuación.

--Estado anímico bajo con tendencia a trastornos ansiosos y depresivos. La no elaboración de un proceso de duelo, nos puede llevar a pensamientos de tipo obsesivo entorno al suceso, que hará que nos sintamos ansiosos y deprimidos. La sensación de desesperanza y vacío que acompaña a una pérdida, se ven incrementadas con el transcurso del tiempo si estás no han sido elaboradas correctamente.

--Sentimiento de culpa. En los estadios iniciales del duelo, es posible que aparezca la culpa, nos sentimos responsables de ese vacío y nos lastimamos pensando que podríamos haber hecho o dicho otros cosas, este aspecto de enfado con nosotros nos perjudica gravemente y nos impide vivir en el “aquí y ahora”.

--Menosprecio y baja autoestima. Nuestra propia valía se ve cruelmente juzgada ante estas situaciones vitales que conllevan pérdida, la interpretación errónea de estas situaciones puede dejarle a uno la autoestima muy minada. Es importante tratarnos con cierta condescendencia.

--Dificultades para conciliar el sueño: Los pensamientos obsesivos y recurrentes entorno a la pérdida y el vacío asociado, conllevan dificultades para conciliar el sueño así como la falta de sensación de un sueño reparador.

--Trastornos psicosomáticos, Todo aquello que no seamos capaces de expresar por la vía emocional si o si, acabará saliendo en forma de dolencia somática. Los duelos llevan asociados trastornos del aparato digestivo. Aunque en función de nuestro “punto débil” puede afectarnos a uno y otros órganos.

Técnicas para afrontar correctamente los duelos

Cuando no es posible retomar el contacto sea porque la persona nos ha dejado para siempre o porque no está dispuesta a tenerlo, existen algunos recursos que podemos poner en práctica para gestionar mejor esta situación. Veamos algunos de ellos:

--La técnica de la silla vacía: Se trata de un tipo de terapia vivencial que procede de la orientación Gestáltica, consiste en colocar literalmente una silla en una habitación y visualizar la persona en cuestión con quien queramos tener el contacto. Allí podremos decirle todo aquello que guardamos dentro. Pese al escepticismo que muchas lectores puedan sentir al leer esto, lo cierto es que produce un gran alivio en muchas personas que han sufrido una pérdida fugaz y quieren vaciarse de todo ello.

--Escribir: Utilizar la escritura como vía de canalización del malestar es un recurso que se utiliza desde antaño y nos permite liberarnos.

--Grupos de autoayuda: Recurrir a grupos donde diferentes personas puedan haber vivido una situación similar a las nuestra supone un gran apoyo para muchas personas.

--Terapia narrativa: A través de cartas y relatos personales el paciente asume un rol activo en su proceso de cambio y le ayuda a tomar mayor consciencia de su vivencia.

A modo de conclusión

Si te has sentido identificado con algo de lo aquí expuesto, estás atravesando un momento difícil y te estás planteado acudir a terapia, tal vez, yo sea la persona que pueda ayudarte. No dudes en ponerte en contacto conmigo: presbiciaemocional@gmail.com




jueves, 5 de mayo de 2016

#69MEBSexBloggers


El pasado sábado 30 de abril, tuvo lugar el primer encuentro de Sex Bloggers del país, the first #69MEBSEBloggers bcn meeting que se organizó en el museo de la erótica de Barcelona por Gemma Sweinch, Lola Flor y Cristina Callao.
El objetivo del mismo no era otro que el de conocernos un poco entre todos y desvirtualizar a personas que desde hace tiempo estábamos en contacto a través de redes sociales. El evento consiguió reunir a algo más de 30 Sex Bloggers de diferentes puntos del país, que con independencia de que se dedicasen de forma profesional, o no, al mundo de la Sexología, lo cierto es que allí todos los presentes hablamos de sexo, concebimos la sexualidad como una esfera más en nuestra vida y buscamos luchar y romper los estigmas, prejuicios y tabúes, todavía vigentes entorno al mundo de la sexualidad.

El evento transcurrió desde las 18.00h de la tarde hasta poco más de las 22.00h de la noche. Entre algunas de las muchas cosas que sucedieron en aquellas horas intensas, fue que tuvimos la oportunidad de escuchar a Luis Vigil, pionero en erotismo dirigiendo la revista Playboy en España, que nos vino a hablar de los inicios de su profesión y nos dió la bienvenida.

Para mí, unos de los momentos más emotivos del encuentro, fue que pude conocer por fin en persona a Valérie Tasso, un referente en el mundo de la Sexología, y encontrarme cara a cara con personas que desde hace tiempo seguíamos en redes, como Cristina Callao, pero que no habíamos podido coincidir.
Otro momento altamente significativo, fue durante las presentaciones que cada uno de nosotros fuimos realizando. El hecho de poder escuchar a compañeros con los que nos une una misma pasión, le  sirve a uno para darle un sentido a todo.

También pudimos presenciar un  espectáculo Burlesque organizado por el museo de la erótica, y se sortearon  4 cruceros por Bleumar.

Durante el evento fuimos obsequiados con una serie de regalos por parte de los patrocinadores del mismo, como  boutique 69, la tienda del museo de l’erótica de Barcelona, Bijoux indiscrets y Mi sensual Box.

Quiero agradecer especialmente a mi compi , Ubaldo Araque, fiel compañero, con el que asistí también al encuentro y que gracias a él, muchas de las cosas que a día de hoy estoy realizando no hubieran sido posibles, actúa como mi motor en momentos de bloqueo, teniendo siempre las palabras de aliento, adecuadas al contexto. Gracias Ubi. Te quiero<3


domingo, 10 de abril de 2016

El oportunista embaucador



        “Él, hombre de mundo, maestro del engaño, experto en manipulación, oportunista por  excelencia y un completo impostor; habilidades, que no había tenido más remedio que aprender si quería “sobrevivir”. Aparentemente, un chico fuerte, arrebatadoramente sexy y muy hábil, sobretodo, para detectar la debilidad ajena... Nadie habría dicho que en su interior no podía evitar sentirse poco menos que un fracasado perdedor.”
Establecer vinculación con este tipo de sujetos, le deja a uno más triste pero no lo convierte en más sabio. La sensación de estupefacción, junto al mal sabor de boca que queda tras su marcha, permanece en el tiempo dejando a uno, una extraña sensación de indefensión.
Lamentablemente, todos en mayor o menor medida, a la largo de nuestra trayectoria vital nos veremos expuestos a este perfil. Hablemos del oportunista embaucador, analizaremos su perfil de personalidad y daremos pautas para reconocerlo y seguir adelante, tras un tipo de vinculación así. ¿Me compañas?

Características del oportunista embaucador
El oportunismo es la habilidad para detectar y/o visualizar las ocasiones idóneas de actuación en pro del autobeneficio, sin tener en consideración al otro. La persona oportunista, carece, entre otros aspectos, de escrúpulos y empatía,  mirando por su bienestar, sin tener en cuenta, el daño que sus actos puedan causar, pues se cree con licencia de actuación. Este último aspecto, unido al concepto de embaucación, le hace desplegar sus habilidades de engaño y manipulación.
El oportunista suele responder a un perfil narcisista y/o psicopático de la personalidad con serias dificultades para establecer vinculaciones “reales” con los demás. Son personas frías emocionalmente, con dificultades para reconocer, expresar y gestionar sus propias emociones. Se caracterizan por no poseer escrúpulos, utilizando la explotación como forma de interacción con el otro, su único objetivo es sacar partido de las situaciones para su propio beneficio. Incapaces de reconocer el error, jamás hacen una lectura de sus actos, sienten la necesidad  de adulación constante y pleitesía por parte de los demás.

Abusan de personalidades que califican como “débiles”, sobretodo, aquellos perfiles con carencia de límites. Hacen un uso y abuso de ellos, dejándolos cuando no pueden sacar más provecho. Generalmente suelen presentar un mal pronóstico, agravándose el cuadro, con el transcurso del tiempo, dado que, no existe conciencia de enfermedad, ni motivación para el cambio. En pareja, utilizan al otro como trofeo. Tienen serias dificultades para enamorarse y  sólo creen estarlo, cuando pierden al otro. Establecen relaciones de tipo vejatorio y tóxico. En el sexo, son promiscuos, estableciendo relaciones deshumanizadas girando todo, en torno a su placer.

Claves para reconocerlo y /o pautas de actuación
Estar enfrascado en una relación de este tipo, ya  sea, a nivel amoroso o no, no es agradable. En ocasiones, nos encontramos tan implicados que no atendemos a las constantes señales que nuestro instinto de supervivencia nos lanza. Es necesario reconciliarse con uno mismo y atender a las señales corporales, generalmente, el cuerpo suelen ponerse alerta ante estos sujetos pidiéndonos huir, el problema de muchos es que silenciamos este instinto, buscando racionalizar sus conductas. Es importante comprender que uno cambia si quiere y que en situaciones así, lo mejor es salvarse uno mismo. El desgaste y sufrimiento que acarrea soportar un tipo de vinculación así, no compensa en absoluto. Presta especial atención si:
--Si no te hace sentir bien, lo mejor es que lo dejes estar.
--Si te encuentras haciendo cosas que no te apetecen y en realidad no sabes por qué, lo mejor es que pongas distancia y analices con objetividad la situación.
--Si das mucho más de lo que recibes implicándote sin encontrar respuesta, no estás en el camino correcto.
--Si descubres que sólo está disponible cuando son cosas para él: realmente no le importas..
Tal vez duele leerlo, pero cuando antes te enteres mucho mejor. No busques justificarlo, no intentes cambiarlo, simplemente, huye.
A modo de conclusión
Nadie estamos inmunes de vernos expuestos a un tipo de relación así. Tal vez, no puedas evitar que otro se acerque a ti con la intención de utilizarte, pero sí podrás aprender a detectar las señales y no dejar que te nadie te haga sentir mal, no le des al otro ese poder. Sólo tú puedes cambiar esto.
Si te encuentras en una situación similar y no sabes cómo gestionarlo, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Estaré encantada de poder ayudarte presbiciaemocional@gmail.com

sábado, 30 de enero de 2016

Las sincronicidades necesarias



Tras meses de parón, de reflexión y de crecimiento personal retomo de nuevo Presbicia. Presbicia nació hace ya un tiempo con cierta inseguridad y miedo, pero poco a poco, fue tomando forma hasta ser,  a día de hoy, parte de mi definición.
Hoy me dispongo a hacer un post un tanto diferente a las temáticas que acostumbro a tratar. Este escrito está dedicado a todas aquellas personas que de alguna forma creemos en la “magia”. Dicen, que los que creemos en ella, de un modo u otro, acabamos encontrándola y mi experiencia me ha demostrado que así es.
Hablaremos de cómo determinados sucesos o personas aparecen en nuestras vidas, a veces casi “de repente”, muchas, la mayoría de hecho, entran sin avisar y nos acompañan durante un cierto tiempo, aportándonos parte de su esencia y ayudándonos a descubrir aspectos de nosotros mismos que sin su ayuda nunca hubiéramos averiguado. Estas coincidencias necesarias o “encuentros reveladores” como a mí me gusta llamar, trazan nuestro propio mapa personal y nos impulsan al cambio, por más resistencias que uno pueda tener. Tras su marcha, generalmente dolorosa, uno no vuelve a sentirse el mismo y cuando transcurrido el tiempo, se echa la vista atrás, no podemos por más que uno quiera, evitar sonreír.
Hablemos de sincronicidades y su efecto revelador. ¿Me acompañas?

“La frontera entre el mundo de los sueños y nuestra consciencia
                                                                                                            tal vez resulte la sincronicidad”

¿Qué es la sincronicidad?

El fenómeno de la sincronicidad responde al hecho de dos sucesos sin relación entre sí que tienen lugar al mismo tiempo y que adquieren sentido para uno. De ahí la impresión de magia. Se trata de un azar singular cargado de sentido y sometido, en parte, a la suerte. Son hechos simbólicos que nos conectan con nuestro psiquismo, creando unos hilos invisibles que aportan significado únicamente al que lo experimenta, para un observador externo sin conocer el contexto, carecería de sentido.
A todos nos ha podido pasar, encontrarnos de repente por la calle a alguien que no veíamos hace años pero que causalmente la noche anterior soñamos con él;  o abrir un libro y encontrar la respuesta que estábamos buscando hace meses sin haberlo hecho con ese propósito.
La acausalidad de los sucesos es lo que crea parte de su efecto enigmático. Pese a ello ,aparece en el momento exacto y dándonos la respuesta necesaria. La sincronicidad se manifiesta curiosamente en  momentos en los que nuestra psique está más receptiva a los acontecimientos que pueden incidir en nuestro comportamiento.
El término se lo debemos al psicólogo Carl Jung, padre de la sincronicidad,  quien llegó a la conclusión de que hay una íntima conexión entre el individuo y su entorno, y que en determinados momentos ejercemos una atracción que acaba creando circunstancias coincidentes, teniendo un valor específico para las personas que la viven, un significado simbólico.
Tal vez responda a aspectos inconscientes reprimidos que se vean forzados a salir a través de determinadas experiencias conscientes. Sea como sea, lo cierto es que las personas que creemos en ello, lo hemos experimentado.

Cómo favorecer que esto ocurra
Es importante entender el efecto revelador que puede tener sobre uno y saber extraer la lectura de ello. Para favorecer una actitud adecuada a ello es necesario seguir unas pautas muy básicas: 
-- Lo primero que debemos hacer es abandonar el escepticismo y darnos el permiso de creer en ello. Pues quien no cree difícilmente le ocurrirá. En segundo lugar, es importante mantener una  actitud receptiva, es importante saber que nuestra atención crea la intención. Nuestras intenciones ejercen una influencia sobre el acontecer y el orden de probabilidades de las personas con las que nos relacionamos directa e indirectamente. Y por último estar abiertos al cambio, resistirse a ello es reprimir nuestro potencial.
¿Qué debemos aprender de ella?
Siempre que vivamos una sincronicidad es necesario analizarla a fondo porque seguro que contiene un mensaje importante para nosotros. Por lo tanto, la sincronicidad se beneficia de nuestra actitud intuitiva y nuestra atención. Cuanto más atentos estemos a lo que vivimos y cómo lo vivimos, esas secuencias sincrónicas más se repetirán.  Conviene estar pendientes de en qué momento aparece y sobretodo  que efecto tiene sobre nosotros y qué significación le otorgamos.
Poner conciencia a los procesos sincrónicos que nos ocurran es expandir nuestra visión de la experiencia, dotar de  un sentido a nuestra vida, anticiparnos o poder prever y prevenir ciertos acontecimientos y en definitiva vivir más en sintonía con nuestro entorno.
Si tienes alguna duda o consulta respeto este tema o cualquier otro puedes escribirme a presbiciaemocional@gmail.com

                                                     “Por el placer de haber coincidido contigo”

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Luchando contra la invisibilidad: la bisexualidad


Hoy 23 de septiembre y con motivo del día mundial de la bisexualidad, me dispongo a hacer un escrito hacia este colectivo que durante muchos años ha despertado desconfianzas, recelos y se ha visto aquejado por multitud de mitos, prejuicios y sobretodo, incomprensión. Considerado por algunos como “ambisexuales” o personas que enmascaran su verdadera orientación sexual, lo cierto, es que la bisexualidad es uno de los colectivos que ha recibido mayor incomprensión, exclusión y discriminación social, junto a los transgénero.
En este post hablaremos acerca de qué es la bisexualidad, sobre algunos de los mitos entorno a ésta, sobre cómo nos afectan las etiquetas y nos condicionan a la hora de actuar y de lo que todavía queda por hacer. ¿Me acompañas?
De los inicios de la bisexulidad a la actualidad
Hasta 1974, la homosexualidad aparecía recogida en los manuales diagnósticos de salud mental, considerándose un trastorno psicológico. Pese a la evolución con respecto a esta visión, lo cierto es que todavía muchas personas, solicitan asistencia psicológica con el objetivo de modificar su orientación sexual, aspecto que lleva asociado, el malestar que para muchos supone, percibirse “diferente”.  La distintas orientaciones sexuales, y en concreto la homo y la bisexualidad, han despertado corrientes de estudio con objeto de dar respuesta a los factores causales que las propician. Esto, lejos de pretender ser una aproximación y entendimiento hacia la diversidad sexual esconde, bajo mi punto de vista, un enfoque heterosexista.
Es importante diferenciar orientación  sexual, de identidad sexual. La primera responde a la preferencia de elección en cuanto a vinculación afectiva y sexual, y la segunda, respecto a la identificación que me confiero en virtud de los roles o papeles socialmente asignados en base a sexo y a género. Veamos que es la bisexualidad
¿Qué es ser bisexual?
Se entiende por bisexual aquella persona que siente atracción sexual, emocional y afectiva tanto hacia su propio sexo como hacia el opuesto. Es decir,  no es suficiente con conductas de tipo  hemoerótica, debe a su vez,  existir fantasía, vinculación emocional y sobretodo autodefinición (Yo no sólo me tengo que poder implicar sexual y afectivamente con una persona, sino también definirme como tal)
Que las categorías homosexual/heterosexual no es algo dicotómico es sabido desde hace tiempo. A esta concepción debemos, en parte, los trabajos de Alfred Kinsey, quien tras la publicación de el comportamiento sexual en el hombre en 1948 determinó que aproximadamente el 46% de la población había tenido relación o reacción tanto con hombres como con mujeres.

Mitos entorno la bisexualidad. La Bisfobia o triple discriminación
La bisfobia surge en torno al rechazo y aversión que determinadas personas sienten en cuanto a las personas bisexuales. Parte de esta visión negativa surge de la desinformación y de los prejuicios que estas personas llevan asociados. Veamos algunos de ellos:
Se tiende asociar la bisexualidad a un estado transitorio o de confusión, donde la persona  no sabe lo que quiere. Lejos de considerarse como una orientación sexual más, muchos consideran que la bisexualidad es en realidad un enmascaramiento de la propia homosexualidad que no se atreve a salir.  Algunos consideran que buscan llamar la atención o rebelarse contra el sistema. Se conciben como personas que manifiestan una atracción indiscriminada hacia todo hombre o mujer con un mayor deseo sexual que el resto de colectivos  y/o una mayor proporción de conductas promiscuas, así como un mayor índice de infidelidad. Todos estos aspectos, sólo responden al desconocimiento y a los prejuicios entorno a este colectivo.
Lo que sí es cierto es que a bisexualidad se da en mayor proporción en la mujer y se ha asociado con una  mayor flexibilidad mental. Las personas bisexuales se implican afectiva y sexualmente con otros, con independencia de sus genitales. Enamorarse de la persona sin discriminación de sexo es algo que no todos pueden hacer, y pese a lo romántico o utópico que algunos les  pueda resultar, considero que jamás las demostraciones de amor o afecto deberían ser motivo de vergüenza u ocultación. No creo que debamos obviar una realidad que existe y que como tal tiene derecho a manifestarse.
Conclusión
La FELGTB lleva años luchando por la inclusión e igualdad de estos colectivos que socialmente se han visto discriminados. Pese a los avances realizados, todavía existe mucha homofobia e incomprensión. Desde el año 99 se celebra la campaña mundial de la bisexualidad donde se lucha por la inclusión y sobretodo el respeto hacia estos colectivos.

martes, 8 de septiembre de 2015

La importancia de tener una mascota




Dicen que aquellos que jamás amaron a un animal una parte de su alma permanece dormida, sin embargo, aquellos que sí tuvimos la fortuna de experimentarlo, sabemos que se trata de un idilio que durará para siempre.
Muchos, aparecen en nuestras vidas “de repente”, nos acompañan durante 10, 15 tal vez incluso, con suerte, hasta 20 años y pese a lo “efímero” que nos pueda resultar este encuentro, gracias a ellos aprendemos enseñanzas tan válidas como el significado de tener un fiel compañero, fuente de protección y aceptación incondicional. Tras su marcha, una parte de nosotros lo hace con ellos, dejándonos un sabor agridulce pero la fiel certeza de que ha merecido la pena.
En este post hablaremos justamente de esto, de la importancia que puede cobrar en nosotros el hecho de tener una mascota, del encuentro transformador que se produce de esta relación y de cómo sus efectos perduran en el tiempo. Hablaremos de los múltiples beneficios a nivel físico, psicológico y emocional que nos pueden reportar, resultando en ocasiones terapia preventiva al tratamiento de determinadas afecciones y por último, de los aspectos que debemos tener en cuenta si decidimos incorporarlos en nuestras vidas.  ¿Me acompañas?
Las mascotas
Durante años el ser humano se ha interesado por la relación que establecía con los animales. Se ha demostrado que en estados de depresión, estrés, duelo y/o aislamiento social, las mascotas se convierten en un acompañamiento que aumenta la autoestima, el sentido de responsabilidad y favorece una mejor integración en sociedad, resultando una mejora en nuestra calidad de vida. Tal es la magnitud de los efectos que esta interacción puede ocasionar, que de unos años acá surge toda una corriente en psicología denominada, terapia asistida con animales, consistente en la incorporación de un animal, generalmente perro, delfín o caballo, en el tratamiento de determinadas afecciones, con el fin de mejorar el funcionamiento físico, social, emocional y/o cognitivo de la persona. Estas terapias están dirigidas por un profesional de la salud mental, generalmente psicólogo, donde el animal, cumple la función de coterapeuta, siendo un punto clave en el proceso de recuperación.
Independientemente de que sea utilizado con fines terapéuticos o no, veamos ahora, algunos  de los efectos beneficiosos que puede tener, tanto para el niño como para el adulto, este tipo de vinculación.
Efectos beneficiosos de tener una mascota:
--Para el niño:  A grandes rasgos, podríamos decir que crecer con una mascota implica educar al pequeño en aspectos como responsabilidad, cuidado y empatía que surgen justamente de la atención que como ser vivo requiere, donde es importante que el niño sea partícipe y no lo asocie sólo con un compañero de juego. La mascota nos ayuda en el establecimiento de vínculos y potencia aspectos como el desarrollo de habilidades sociales.
--Para el adulto: Hacen que nos sintamos seguros y aceptados incondicionalmente, dado que son fuente de amor, afecto y no nos juzgan, disminuyen el sentimiento de soledad, proporcionándonos compañía, incrementan la autoestima y mejoran nuestro estado de ánimo,  debido en parte, a  los cuidados que requieren, aspecto que nos confiere la sensación de valía, incrementando nuestra estima y elevando nuestro ánimo. Disminuyen la tensión y la ansiedad, se ha comprobado que acariciar a un animal nos relaja, haciendo que liberemos endorfinas, hormonas asociadas a placer y bienestar, fomentan la empatía y favorecen el contacto social mejorando a su vez nuestra forma física,  dado que es nuestro deber sacarlos mínimo tres veces al día, lo que ocasiona que hagan y hagamos ejercicio y nos relacionemos con otras mascotas, también nos ayudan en la recuperación de enfermedades, ya que aceleran el  proceso de sanación. Como vemos son múltiples los beneficios que nos pueden reportar.
Si te estás decidiendo a tener un animal es importante que entiendas que no es un juguete por eso antes de plantarte tener uno es necesario que valores una serie de puntos.
Aspectos a estudiar antes de tener una mascota:
--¿Por qué quiero una mascota? Es importante plantearse esta cuestión y valorar que no sea un capricho pasajero. La mascota es un ser vivo, requiere un compromiso y hemos valorar si estamos dispuesto a ello.
--¿Dispongo del tiempo para cuidar de mi mascota? Los animales necesitan tiempo para alimentarlos, bañarlos, llevarlos al veterinario, entrenarlos, jugar, darles cariño. Si no tienes tiempo para ello, no compres una mascota.
--¿Tengo los recursos económicos necesarios para mantener a mi mascota? Un animal merece tener una buena calidad de vida: alimentación, productos de limpieza e higiene, juguetes, cuidados veterinarios. La mascota supondrá un gasto extra que debemos poder asumir.
--¿Puedo tener una mascota en el lugar donde vivo?  En algunas comunidades no permiten mascotas, especialmente si vives de alquiler. Infórmate antes de dar el paso.
--¿Es para mí un buen momento? Las  mascotas requieren cierta estabilidad personal, laboral, de vivienda. Si eres estudiante o viajas como parte de tu trabajo, espera a estabilizarte.
--¿Quién cuidará de mi mascota cuando estés de viaje o de vacaciones?  Necesitarás contar con algún amigo, vecino de confianza, familia o dinero para pagar una guardería para animales, o a una persona que vaya a cuidarla a domicilio.
Conclusión
Si no tenías mascota y después de leer mi post te animas a ello. Sinceramente te deseo lo mejor es sin duda, uno de los mejores vínculos que un ser humano puede hacer.

Este post está dedicado a Bony, mi lindo pedete y mi fiel compañera. Lamentablemente hace unos meses nos dejó, fue una de las experiencias más dolorosas que vivimos en la familia pero los años que estuvo con nosotros también fueron los mejores. Formó parte de nuestra familia casi 17 años y dado el papel tan importante que ha tenido en nuestras vidas, he considerado muy necesario incluirla en mi blog. Gracias por leerme.
 presbiciaemocional@gmail.com

miércoles, 5 de agosto de 2015

Vacaciones

¡El blog cierra por vacaciones!

Nos vemos en Septiembre. Descansar, desconectar y cargar mucho las pilas.
                                                                                                   
                                                                                  ¡Feliz verano para todos!


martes, 21 de julio de 2015

¿Qué es un Sexólogo?


“El conocimiento sexual nos hará libres”

F. Cabello

El mundo de la sexualidad ha estado siempre acompañado de represión, dogmatismo y tabús.
La Sexología como ciencia ha hecho grandes aportaciones en este aspecto, contribuyendo a que las actitudes de rechazo, la ignorancia y sobretodo el miedo, se fueran modificando, dejando atrás esa visión negativa, pudorosa y genitalizada hacia una concepción más holística de la esfera sexual, dotándola de la naturalidad e importancia que merece.
Para todo ello, la figura del Sexólogo cobra vital importancia. Aun y así, todavía existe mucha falsa creencia acerca de este profesional.  Pero, ¿Qué es un sexólogo?, ¿A qué se dedica exactamente?, ¿Qué formación tiene?, ¿Cuáles son sus funciones?, ¿En qué momento es necesario acudir a uno?
En este post daremos respuesta a estas cuestiones y mucho más ¿Me acompañas?

De los inicios de la Sexología a la actualidad
Somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos. Vivimos, expresamos y manifestamos nuestra sexualidad a través de nuestras fantasías, creencias, pensamientos, actitudes y roles sociales que vamos a ir adquiriendo a lo largo de nuestro ciclo vital.
La Sexología es la ciencia que se encarga de estudiar el hecho sexual en sí. Es una ciencia relativamente joven, pese a que venimos oyendo hablar de ella desde hace un tiempo. Fue en 1850 cuando Augusto Comte mencionó el término por primera vez.
No es posible hablar de Sexología sin mencionar algunas de las figuras más relevantes en la historia como pudo ser, Freud quien elaboró sus propias teorías sexuales basada en la observación de sus propios pacientes, Alfred Kinsey uno de los pioneros estudiosos en sexualidad humana, de sus investigaciones se extrae la Escala Kinsey que media el grado de orientación sexual de una persona concibiéndolo como un continuum y no como un aspecto de tipo dicotómico.
Sin embargo, parece ser que no fue hasta el matrimonio conformado por Masters and Johnson, considerados padres de la Sexología, quienes en los años 60, revolucionaron el panorama sexual con sus descubrimientos acerca de la respuesta sexual humana. Más tarde Helen Kaplan, elaboró una serie de investigaciones acerca de las disfunciones sexuales y formas de tratarla, tal y como las concebimos en la actualidad.  
El Sexólogo: su formación y funciones
Un sexólogo generalmente es un  médico o psicólogo, aunque también existe personal sanitario que se dedica a ello, pese a que cabe decir que son una minoría, que  tras obtener su licenciatura/grado/carrera universitaria realiza la especialización en Sexología clínica. Ésta, se obtiene a través de un Máster de dos años de duración.
Se deduce, por tanto, que un Sexólogo tarda en obtener su titulación unos 6 años de media. Es por tanto un profesional cualificado y dotado del conocimiento necesario para ejercer su labor sin juicios extraños, pero aun y así, sigue despertando ciertas “resistencias” debido en parte al halo de misterio que aun acompaña a su figura.
Algunos de los aspectos que estudia un Sexólogo son: Los cambios que experimenta nuestro organismo con el paso de los años a nivel fisiológico, anatómico, psicológico y hormonal,  el desarrollo de la respuesta sexual o las diferentes etapas que se experimentan, la anatomía de nuestros genitales, las diferentes variantes y/o formas de expresar y/o manifestar nuestra sexualidad y un largo etcétera.
Aunque no toda nuestra labor sea tratar y prevenir trastornos sexuales, como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, las disfunciones orgásmicas, la falta de deseo sexual, las fobias sexuales, la aversión al sexo o,  los  cuadros que cursan con dolor como vaginismo o dispareunia;  es una parte importante de nuestro trabajo. El 90% de las disfunciones son de tipo psicógeno, por tanto, tienen cura.
Cabe destacar que en función de la formación de base  (si eres médico a psicólogo) la forma de abordar y/o tratar el problema será diferente. Mientras el médico se encarga de tratar las disfunciones sexuales de causa orgánica, el psicólogo lo hace de las de base emocional. Nuestra principal labor gira en torno a la prevención y promoción de la salud sexual con el fin último de mejorar la calidad de vida de todas las personas.
Pese a los avances realizados, cabe decir que en la actualidad la salud sexual no está contemplada por el estado Español, no figurando la Sexología a nivel institucional a pesar de la vital importancia de esta figura en las escuelas. Sería necesario la implementación de programas de educación afectiva/sexual en las escuelas.
Falsas creencias entorno a la figura del sexólogo
No somos dioses del sexo. Cabe destacar que en contra de la creencia popular, nuestro estudio es de carácter eminentemente teórico. Es importante diferenciar profesional de la sexología de alguien que se dedica al mundo del porno. Somos especialistas diferentes y por tanto nuestra labor/función es distinta.
 No estamos todo el día pensando en sexo. Concebimos la sexualidad como una esfera más de nuestro día a día y la abordamos con la naturalidad que merece.
Un sexólogo puede tener  problemas sexuales, Al igual que un médico puede coger un catarro nosotros también podemos tener problemas sexuales y/o emocionales, poseer el conocimiento teórico no nos hace inmune a sufrirlo.
¿Cuándo acudir a un sexólogo?
Las personas tardan de 3 a 5 años en reconocer que tienen una disfunción sexual y pedir ayuda. Lamentablemente existe mucho pudor en reconocer que tenemos un problema de carácter sexual.
Factores como haber recibido una  educación sexual muy represiva, el grado de expectativas, el nivel de autoestima, tener un  perfil muy exigente y/o perfeccionista puede hacer que nos resistamos a dar el paso.  Sin embargo, llegado el momento es necesario pedir ayuda si uno sólo no se ve capaz. Es importante saber que lo haces por ti con el objetivo de mejorarte y ser más feliz.
Conclusión
Si te encuentras sin las herramientas necesarias y quieres solicitar ayuda psicológica y/o sexológica y crees que yo puedo ayudarte no dudes en contactar conmigo en presbiciaemocional@gmail.com




Podcast del programa de radio en el que colaboro donde hablé sobre la figura del sexólogo: momenttabu.blogspot.com.es/2015/05/29052015-el-rol-de-los-streaptease-en.html

lunes, 13 de julio de 2015

Slow Sex


“El arte de tomárselo con calma”

 
 
Las prisas, el estrés, nuestro ritmo de vida actual, en ocasiones frenético, hace que queramos las cosas “aquí y ahora”, lo más rápido posible, que busquemos la inmediatez, que asociemos rapidez con eficiencia y aunque, tal vez esto, en el mundo laboral nos dé unos resultados, extrapolado al terreno sexual convierte nuestras relaciones en, no todo lo placenteras que podrían llegar a ser.
Los datos hablan por sí solos, le dedicamos poco espacio al placer. De acuerdo con un Informe publicado en 2012 por Durex sobre Bienestar Sexual, reflejaba que los españoles invertimos tan sólo 15,2 minutos en las relaciones sexuales. Este dato, nos sitúa entre los más rápidos a escala mundial, ya que la media se sitúa entorno a los 19.2 minutos en contraposición a países como Hong Kong con una media de 29,4 minutos y Brasil con 27.2 minutos.
Factores como el estrés, los ritmos de vida, la aparición de las redes sociales y el tiempo que le invertimos favorecen esta tendencia.
En este artículo hablaremos sobre una filosofía distinta, trataremos el tema del “slow sex”, veremos en qué consiste,  cuales son los beneficios de practicarla y daremos algunos consejos para parejas que se inician en ello. ¿Me acompañas?
¿Qué es el Slow Sex?
El término “slow” literalmente significa lento. Es un concepto que aboga por reducir el ritmo, disfrutar del camino y otorgar primacía a la calidad antes que a la cantidad. Surge en contraposición al “aquí te pillo aquí te mato” y aunque en un principio podamos asociarlo con el sexo tántrico, lo cierto es que nada tiene que ver.  Para practicar Slow Sex, no es necesario tener unos conocimientos previos, basta con tener predisposición y motivación para ello. Veamos en qué consiste exactamente.
La técnica
A veces nos creamos tanta presión con respecto al sexo que nos olvidamos de su esencia, haciendo que pierda naturalidad. Sexo no es obligación, es una actividad placentera que hacemos porque queremos. 
Nuestra cultura suele idealizar el sexo rápido en pos de la pasión y lo cierto es que esta no tiene porque desaparecer porque el ritmo sea más lento. El orgasmo no es la meta se trata de disfrutar del camino. Tiempo y dedicación serán algunos de los principios básicos de esta técnica.
Pero... ¿Por dónde empiezo? Se cuestiona uno cuando empieza a leer sobre esto. Veamos algunos de los principios básicos para hacer de nuestro encuentro lo más satisfactorio posible.
1.       Céntrate en  tu cuerpo y en lo que va sintiendo: vivimos tan desconectados del cuerpo que a veces resulta complejo este ejercicio, sin embargo se trata de conectar con tu esencia, de escucharte. Es importante centrarse en las caricias, en los besos. Conocer cómo responde mi cuerpo a la estimulación. En contraposición al genitalismo imperante.  

2.       Crea un escenario: El sexo antes de hacerse tiene que hablarse. Es importante crear un escenario. Saber que nos gusta y qué le gusta a mi pareja. La comunicación es un pilar básico en toda relación. Aboguemos por erotizar nuestra psique, cada vez somos más los que reconocemos nuestra sapiosexualidad, nos pone lo intelectual. Potenciemos esta esfera.

3.     Uso de lencería sexy: Los juegos en pareja son súper necesarios. Uno de ellos es el uso de lencería sexy, sobretodo en el caso de la mujer, le puede ayudar a sentirse más guapa y potenciar su feminidad.

 
 4. Uso de juguetes: Actualmente en el mercado tenemos una gran variedad de juguetería erótica para todo tipo de gustos, probar con ello puede ser una experiencia muy gratificante.  El uso de geles y lubricantes, sobretodo los de efecto frio calor suelen tener una buena respuesta por parte de los amantes.
 
5.  Cambiar posturas sexuales y variar ritmos, alargan el proceso y potencian el disfrute.
 
6. Técnica de la parada y arranque: Cuando estamos cerca del momento es importante parar y luego seguir con otro ritmo tal vez más lento con de fin de alargar el momento..
 
Beneficios de practicar Slow sex
--Refuerzas vínculo con tu pareja ya que durante el sexo liberamos Oxcitocina, hormona relacionada con la vinculación y endorfinas,  analgésico natural que nos da sensación de relajación.
--Mejora circulación sanguínea, sobretodo la del área genital
--Mayor oxigenación de los órganos.
 
Esta práctica concede un beneficio adicional a la mujer.Ya que en nosotras existen dos tipos de deseo. Un deseo denominado de fase 1, o preexcitatorio, que se da en el periodo periovulatorio, cuando más revolucionadas están nuestras hormonas y nos permite tener una excitabilidad rápida y alcanzar el orgasmo con poco tiempo de estimulación. Y el deseo fase 2, o postexcitatorio, que es el más frecuente en parejas que llevan un tiempo juntas o en mujeres postmenopáusicas que se excitan partiendo de un estado neutro tras una larga estimulación. Cuando la mujer se encuentra en esta fase, no puede disfrutar del sexo rápido y de ahí la ventaja y necesidad del sexo lento.
 
Conclusión
Con la llegada del verano, las tan deseadas vacaciones es el momento propicio para iniciarse en estas dotes amatorios... Y tú ¿te atreves con el Slow sex?

lunes, 6 de julio de 2015

¿Somos más activos sexualmente en verano?


 
 
Solemos asociar “verano” a “mayor disfrute”. La época estival, en general, suele coincidir con nuestro periodo vacacional, lo que lleva asociado cambios en nuestra rutina, mayor disposición de tiempo libre y una serie de factores que pueden favorecer los encuentros sexuales.
Sin embargo, ¿Es cierto eso que dicen de que en verano aumenta la frecuencia de las relaciones sexuales?, ¿Somos más activos sexualmente con la llegada del calor?, ¿Existe alguna explicación fisiológica que abale todo esto?, ¿Qué factores propician estos aspectos?, ¿Debemos tener mayor precaución si vamos a practicar sexo en verano?
En este post hablaremos de esto y mucho más. ¿Me acompañas?
Sexo en verano
Los datos nos muestran que el número de ventas de preservativos se dispara con la llegada del calor, lo que señala que al menos, la intención de mantener relaciones sexuales existe. Así mismo, si atendemos al número de nacimientos, vemos que la mayor concentración está en los meses de mayo, agosto y diciembre. Si calculásemos 9 meses atrás, observamos que no siempre coincide con periodos cálidos, aspecto que por otro lado tampoco lo convertiría en un indicativo de mayor frecuencia sexual, dado que simplemente, puede responder a la decisión de dejar el método anticonceptivo utilizado.
A pesar de que existe la creencia popular a considerar que en verano las relaciones sexuales aumentan, lo cierto es que a nivel fisiológico no se producen alteraciones significativas en cuanto a líbido se refiere.  Aún y así, los periodos cálidos llevan asociados una serie de factores o modificaciones en nuestro contexto que pueden propiciar o favorecer la predisposición a querer tener sexo. Veamos cuales serían algunos de lo más generales.
Factores que predisponen  las relaciones sexuales en verano:
--Horas de Sol. La época estival se caracteriza, entre otros aspectos, por un aumento de las temperaturas, días más largos y mayores horas de sol. La luz guarda una correlación directa con nuestro estado de ánimo. En general, nos encontramos mejor ante la exposición a este, dado que entre otros aspectos, liberamos endorfinas, hormonas asociadas a sensación de bienestar y relajación.
-- Cambios en nuestra indumentaria. En general, en verano solemos vestir más ligeros de ropa, con colores más alegres, factores que aumentan nuestro atractivo, ayudando a potenciar el  deseo y el erotismo.
--Cambios en la rutina: La época estival suele coincidir con el periodo vacacional lo que lleva asociado una mayor disposición de tiempo libre, aspecto que puede favorecer el hecho de querer tener más relaciones sexuales.
--Más relaciones sociales: En verano solemos realizar más actividades de ocio y suele apetecernos más relacionarnos con los demás.
--Menor estrés En general en verano solemos estar más relajados y tenemos una mayor receptividad al encuentro sexual.
Aun y así, a muchas personas no les gusta la sensación de calor y no consideran esta época como demasiado agradable para los encuentros sexuales. Veamos algunos de los factores que pueden favorecer esto.
Detractores del sexo en verano
Sudor: En verano sudamos más, entre otras cosas, por el aumento de las temperaturas, aspecto que no todo el mundo tolera ya que muchas personas lo consideran desagradable y les hace perder deseo sexual.
Agobio: Muchas personas la sensación de calor les sofoca y agobia lo que hace que merme la actividad general.
Alcohol: En general en verano el consumo de alcohol aumenta, aspecto que entorpece nuestras relaciones sexuales ya que a nivel fisiológico nuestro organismo no responde con la misma efectividad.
Más irascibles: El calor hace que estemos más irascibles lo que puede propiciar las disputas. Siendo esta época donde se produce un mayor número de separaciones e infidelidades.
Un aspecto que sí parece ser diferente en esta época es el  cambio de  escenario siendo más frecuente el hecho de cambiar e innovar, es decir, probar cosas diferentes. Veamos algunos de los escenarios más habituales y qué aspectos debemos tener en cuenta.

Escenarios más recurrentes en verano para tener sexo y aspectos a tener en cuenta:
Sexo en el agua: El agua tiene alto componente erógeno, dado que tendemos a asociarlo con bienestar y relajación.  Es importante tener en cuenta varios factores si vamos a practicar sexo en el agua: en primer lugar el agua elimina la lubricación lo que puede dificultar la penetración, haciendo que esta sea dolorosa.  Otro aspecto a tener en cuenta es el método anticonceptivo utilizado, si vamos a usar preservativo conviene saber que este puede perder eficacia pudiendo llegar a dañar el  látex, tanto el cloro como el agua del mar. Lo idóneo seria realizar la penetración antes de  introducirnos en el agua, pero a muchos no les entusiasma esta idea.
Sexo en la arena: Practicar sexo en la arena de la playa suele ser uno de los escenarios más recurrentes en verano, sin embargo, es conviviente tener en cuenta la postura, es recomendable que sea la chica la que se coloca encima con el objetivo de no dañar el preservativo, en caso de que sea este el método utilizado y evitar también que pueda  entrar arena, dado que podría dañar el canal vaginal, produciendo pequeñas heridas.
Sexo al aire libre:  Con la llegada del calor suele ser más habitual practicar sexo en parques, coches, etc. Conviene tener en cuenta hacerlo en un lugar alejado dado que podrían grabarnos, así mismo  los voyeristas, personas que obtienen excitación sexual observando a terceros practicar sexo suelen aprovechar los despistes de alguno para hacer uso, y por último el tema de las multas dado que no está permitido practicar sexo al aire libre.
Conclusiones:
A pesar de la creencia popular de considerar la época estival como más propicia a los encuentros sexuales lo cierto es que tener o no más sexo va a depender más de nuestra motivación, que de otros aspectos.
Si necesitas asesoramiento sexológico puedes contactar conmigo en  presbiciaemocional@gmail.com